viernes, 12 de mayo de 2006

DRC, Zambia and Phalaborwa

Miércoles 3 de Mayo

Lubumbashi, República "Democrática" del Congo

Después de las vacaciones sólo paso un día en Jo'burg. El mismo miércoles estoy saliendo con el jefe rumbo a Lubumbashi (República Democrática del Congo), desde ahí, ir a Zambia el sábado, volver a Jo'burg el martes y cenar en miércoles en Phalaborwa, en el parque Kruger, en Sudáfrica.

Ya es la tercera vez que vengo a Lubum, la capital de la provincia de Katanga. Esta vez vengo en sesión seca, por lo que hace bastante calor de día, fresco de noche y no llueve ni una gota. Lo que hay es muchísimo polvo.

Ahora ya me sé manejar mejor, he organizado un todo terreno con chófer y no taxis que se les caen las ruedas. Dormimos en un buen hotel bastante tranquilo y no en el otro donde solía ir en el centro de la ciudad. La entrada en el país es también bastante fácil gracias a un portugués que conocí la ultima vez, Joe "Fix it". Un tío que soluciona problemas.

En los restaurantes también me empiezan a conocer y ya es casi como si fuera uno más de la poca comunidad Belga que queda por aquí, pero sin ser belga, claro.

Ahora viene lo divertido. De Lubum, al sur de la R.D. del Congo tenemos que ir a Ndola y Kitwe, al norte de Zambia. Sobre el mapa no son mas 150 kms, pero 150 kms que parecen infinitos. La idea original era alquilar una avioneta privada que nos cruzara la frontera. Todo parecía en orden hasta que 2 días antes de volar nos dicen que no queda ni una sola gota de Avgas en el aeropuerto. Avgas es el combustible para las pequeñas Cesna a hélice.

Segunda opción. Subirnos en un avión de carga que va a hacer la ruta para traer piezas importadas desde Bélgica a África y las va a recoger en Ndola. El problema, nadie tiene ni idea de que día ni a que hora va a llegar el avión.

Yo ya me empezaba a sentir como un espía que tiene que abandonar Alemania del Este...

Sábado 6 de Mayo

La tercera opción es el coche. Nos aconsejan que no hagamos todo el viaje en el mismo coche, ya que no solo vamos a necesitar nuestros papeles, si no también los del vehículo para cruzar la frontera, y a más papeles, más dinero...

Organizamos con nuestro chófer que nos lleve hasta la frontera congoleña y allí quedaríamos con un "protocolo", un tío que agiliza los tramites aduaneros. Del otro lado de la frontera tendríamos otro todo terreno esperándonos.

Después de una hora y media por la tortuosa carretera que llega a Kasumbalesa, la frontera con Zambia, empiezan los trámites. Nosotros esperamos fuera de la caseta de aduanas, bajo un sol abrasador y llenos de polvo a que nuestro protocolo acabe sus trámites. A los 20 minutos nos dan el visto bueno y dos chavales cargan con nuestras maletas a la cabeza. Ahora tenemos que andar casi un kilómetro por tierra de nadie, entre camiones que esperan a importa o exportar y polvo, mucho polvo.

Aduana de Zambia. El jefe, francés, entra sin problemas. Sin embargo, el policía encargado ha decidido por si solo que Zambia no tiene ningún tratado con España y se muestra reticente a darme la visa de entrada. Su reticencia me costo 60 dolares americanos y una hora de espera sentado en un banco rodeado de agradables hedores, de gallinas y de todos tipo productos que iban y venían.

En fin, bastante surrealista todo. Aventura de verdad, como en los viejos tiempos...

Chingola y Kitwe, Zambia

Por fin en Zambia, o Rhodesia del Norte, como se conocía antes. Llegamos a Chingola, donde tenemos reservado un hotel bastante decente. Yo me voy directo a la piscina, donde fácilmente he dejado 1 kilo de polvo después de tanto viaje.

Domingo 7 de Mayo

Un domingo en Chingola, Zambia. No hay mucho que hacer. Un baño en la piscina por la mañana y una partida a 9 hoyos al golf en un campo impresionante, rodeado de todo tipo de arboles y bajo un cielo azul inmenso. Yo aún no juego, pero veo y aprendo.

Ahora mismo son las 16:30 Domingo 7 de Mayo. He estado nadando un rato y ahora estoy a la sombra de una sombrilla con la piscina a la izquierda y el bar del hotel a derecha. En la piscina dos hermanos negritos juegan y chapotean. En el bar dos hombres blancos están tomando los primeros G&T's de la noche, que será cerrada dentro de 2 horas.

Otro "ahora" más en el futuro... por que "ahora" son las 15:09 del 12 de Mayo y estoy sentado en el despacho de la oficina.

El lunes tuve la comida habitual con mis amigos los chinos. Como siempre, los tíos a brindar, a comer con la boca abierta a escupir por todos lados. Por la noche, cena en con un australiano. Un poco surrealista el ambienten, poro comimos bien.

Martes 9 de Mayo

Phalaborwa, Sudáfrica.

Último viaje de negocios, ir a Phalaborwa a cenar. Volamos en el mismo pequeño avión de siempre. Mi jefe me sugiere un par de veces que me vaya sacando la licencia de piloto... si luego me compran el avión, yo no tengo problemas.

La temperatura es perfecta, el cielo esta azul azul, y es una pena no quedarse mas tiempo. Me hubiera gustado estar ahí de relax, pero solo fui de negocios.

Hoy es viernes y dentro de un rato me voy a Durban a pasar el finde "de cashondeo"!

martes, 2 de mayo de 2006

Wild Cost



En vista del largo puente sudafricano, que va desde el jueves 26 de Abril hasta el 1 de Mayo, la tropa española parte rumbo a la Wild Coast, en la región de Eastern Cape, la costa Este.

La Wild Coast es conocida por varios motivos. Es una de las zonas más pobres del país, habitada mayoritariamente por el pueblo Xosha, cuyo representante más famoso es el señor Nelson Mandela. El pueblo Xosha vive en casas blancas de adobe, redondas y con el techo de paja. Ellos suelen llevar la cara pintada de blanco y una manta al hombro, aparte del obligatorio tapa-rabos. Ellas, la verdad, no se como visten tradicionalmente.

Pero también es conocida por sus playas de arena fina y la buena temperatura del Índico, sus verdes paisajes montañosos, bastante tropicales, y la afluencia de turismo joven.

Jueves 27 de Abril

Los que el miércoles nos quedamos hasta tarde levantando el mundo desde el despacho, decidimos salir a las 5 de la mañana de la ciudad que nos acoge, también con la idea de no participar de la gran inmigración que se da en estos puentes largos en todas las grandes ciudades del mundo.

La idea, en un principio, era buena. Hasta las 7 am, cuando el ordenador de abordo del coche y la señalización viaria empezaron a dar cifras conflictivas. Kilómetros hasta vaciar el deposito : 10-. Kilómetros hasta la próxima estación de servicio : 50-. Los números no cuadran. En que país se construye una autopista de 570 kms que une a dos de las ciudades mas importantes con solo 3 estaciones de servicio en el camino???? Bueno, encontramos por fortuna un restaurante donde desayunar y donde pedir a todos los desayunantes unos litrillos para ir tirando. Al final, el gerente del local nos ofreció 1,5 litros en una botella de Coca-Cola. Pues eso, para ir tirando.

Y tiramos para adelante, después de hacer un buen calculo de velocidad media ponderada a mantener, direccion del viento y demás. De nada nos sirvió, porque al poco tiempo nos encontramos parados en tráfico provocado por varios accidentes de camiones. Sin embargo, este infortunio, nos trajo una bakie de asistencia y otros 5 litrillos. Los accidentes de camiones se sucederion hasta Durban, donde llegamos a las 5 de la tarde...

Durban, la Nueva Deheli de África. Cuando los tiempos del colonialismo Inglés, miles de indios fueron embarcados para África como mano de obra barata. Muchos, miles, siguen en Durban. Otros, como un tal Gandhi, decidió volver a su pais y empezar una revolución silenciosa despues de haber servido como camillero en la segunda guerra Anglo-Boer.

Nos encontramos allí con el resto de la manada de españoles, en total sumábamos 9 y nos dirigimos al sur, dejando atrás la provincia de Kwua-Zulu Natal, para entrar en Eastern Cape.
Llegamos de noche a Port Sheperston, donde teníamos reservado un backpackers. Poco vimos de donde nos encontrábamos, salvo un cielo donde no había ni un solo milímetro por ocupar por un punto brillante. Es el cielo Austral, el cielo de África.

Viernes 28 de Abril

Por la mañana un cielo azul y una buena ola de calor nos despertó pronto, para descubrir que estábamos en lo alto de una colina verde tropical y un océano Índico a unos 2 kilómetros.

Bajamos a la playa, de arenas blancas y verde vegetación, no tan bonita como las de Asturias, pero podría ser también parte del paraíso... Allí descansamos y nos bañamos, o por lo menos lo intentamos. El Océano Índico tiene unas mareas y corrientes fortísimas y es casi imposible estar de pie en el mismo sitio. Las olas no eran gigantescas, aunque si grandes, y el revolcón estaba casi garantizado. Un baño divertido en aguas tibias.

Lo que ya que si nos quito las ganas de bañarnos fue el tiburón gris que un pescador estaba sujetando con sus manos en la orilla para que la gente viera su presa. Un bicharraco de 2 metros, tal cual, dando coletazos. Lo dejaron libre y por ahí se fue nadando, a ver al resto de sus compañeros que no estarían muy lejos...

La tarde la pasamos comiendo tranquilamente y conduciendo hasta el próximo destino, Port Saint Johns.

Sábado 29 de Abril

Port Saint Johns

Port Saint Johns es teóricamente la ciudad más animada de la Wild Cost. Sin embargo, nos enctramos con una especie de pariso para los amantes de la droga barata, una comunidad de color muy pobre y una comunidad blanca casi inexistente y completamente degradada. Un montón de Backpackers y pocos restaurantes y cosas que hacer.

Después de un buen desayuno, bajamos a la playa, a la más cercana al pueblo. Se llamaba 1st Beach. No se lo han currado mucho con los nombres. Esta playa era mas africana, con los niños jugando con neumáticos, la música africana que venía de un coche aparcado al fondo y cierta sensación de inseguridad. Se empezó a nublar al rato y partimos a dar una vuelta a ver si encotrábamos la otra playa, la 2nd Beach.

La encontramos después de entrar en una reserva Xosha, con sus casa de adobe y sus horrendas vacas o no se que tipo de mamífero que tenía pinta de dar leche y carne.

Esta playa era mucho más bonita y lo que mas impresionaba, sobre todo para los ojos del que es de ciudad, era ver por la orilla las pequeñas conchas de las caracolas que se movían, porque estás sí tenían caracol dentro. Un animal bastante más pacífico que el tiburón, pero no por eso menos admirable...

De la Wild Coas tengo que contar que es bastante complicada. Las carreteras son malísimas, llenas de lo que se conoce aquí como "pot holes" que vienen a ser como los socavones de la M-30 pero a lo bestia. Hay una carreteara que va más o menos por el interior y de la que van saliendo arterias hasta las distintas ciudades de la costa. Todo esto hace bastante difíciles las excursiones de playa en playa y de pueblo en pueblo.

Por la tarde fuimos a ver lo que parecía era el gran evento del año. Un concierto de Jazz. Subimos un buen trecho en coche para encontrar un gran descampado en mitad de ninguna parte, un poco como subir a las romerías del pueblo. El plan no era muy apetecible y nos dimos la vuelta. Sabia decisión porque al rato empezó a llover y no paro hasta el lunes.

Domingo 30 de Abril

Viaje de vuelta a Durban.

Mi cumpleaños, sí, MI 27 CUMPLEANIOS, lo paso en muy buena compañia conduciendo por la costa oeste de Sudáfrica. Quíen me lo habria dicho a mi.... ehhhh... hace 3 meses!!!!

Paramos a comer en un restaurante un buen sandwich y continuamos nuestro viaje a Durban, donde pasaríamos la noche en casa de unos amigos. Salimos a cenar a la 9 y ya estaban cerrando la cocina en casi todos los resatuarantes... tambien es verdad que hace 3 horas que es noche cerrada... Luego fuimos a tomar unas copas para celebrar los buenos días de vacaciones que habíamos pasado.

Lunes 1 de Mayo

Viaje de vuelta a Jo'burg.

Salvo un desvío que tuvimos que tomar debido a otro accidente entre camiones, nada importante que reportar.

miércoles, 19 de abril de 2006

Namibia


Viernes 14 de Abril

El viaje de ida.

7am, aeropuerto Internacional de Jo'burg (sí, otra vez). Viaje de vacaciones a Namibia en Air Namibia.

2 horas mas tarde, Aeropuerto Internacional de Windhoek (capital de Namibia, se pronuncia Güinduk o Vinduk, según te de). Unos minutos más tarde, AVIS, alquiler de coche. ¿Sois periodistas? Que pregunta tan rara, ¿no? Pues resulta, yo no lo sabía, porque estas cosas no suelen ser de mi interés, que Angelina Jolie y Brad Pitt están en Namibia y no dejan entrar a periodistas... ¡¡pero como es posible!! ¿¿esto no es un país libre?? Respuesta, sí es un país libre, un país AFRICANO, libre... en fin , ver para creer.

Dejamos a la rubia de Avis y el aeropuerto a nuestras espaldas y nos dirigimos a Swakopmund, yo aún soy incapaz de pronunciarlo, que será nuestra base en la costa. Son unos 380 kms por "autopista". Autopista de un carril de ida y otro de vuelta, con unos agujeros de los que quitan el hipo. El tráfico es casi exclusivamente de todo terrenos preparados para safari. Hay esporádicos controles de policía, pero solo en uno se digno el policía a levantarse de su asiento para mirarnos de reojo el carnet de conducir. Yo creo que la tarjeta del VIP's también habría valido...

Llegando a la costa nos desviamos hacia Spitzkope, que son unas montañas en medio del desierto. Aquí van algunas fotos para que os hagáis una idea.




La verdad es que el sitio es alucinante y se respira tranquilidad por todos lados. Lo que no hay, para rematar el momento, es un león subido en la roca controlando sus terrenos. Por esta zona casi no hay animales.


Sábado 15 de Abril






Día de adrenalina


Una vez instalados en Swakopmund, un sitio de los más raro raro, en medio del desierto pero pegado a la costa del Atlántico Sur, en África, pero con arquitectura Alemana... Las calles están llenas de arena, y las casas, en vez de jardín verde, tienen desierto. Mi compañero de viaje, un vasco con mundo, lo describió perfectamente: ¡Ahí va la hostia! ¡Esto es como Anchorage (Alasaka) pero en el desierto!

Las guías de viaje dicen de Swakopmund dos cosas : que es más germánico que Alemania y que es la capital de la adrenalina.

Para adrenalina hay varias opciones, paracaidismo, avionetas, surf (a veces) quads, etc, etc... Nosotros probamos el Sandbording y los Quads.

Sandbording

Deporte sencillo y económico donde los haya. El equipamiento consta de crema solar, un casco y una plancha de madera. Para practicarlo, basta subir a una duna, tirar la tabla a la arena y tirarse encima de la tabla con la cabeza mirando al frente. Un impulso y a bajar la pendiente. ¡Y tiene su gracia! Según nos dijeron se cogen velocidades de hasta 70 por ahora, yo tanto no me lo creo, pero si se va rapidito. Aquí van unas fotos a modo de ejemplo ilustrativo.




Snowbording

También se puede practicar, pero nosotros no lo hicimos. Aquí va una foto del candidato de Namibia para las próximas olimpiadas de invierno. Creo que es sobrino lejano de Bob Marley...

Quads

Esto es lo serio. 250 centímetros cúbicos, 5 marchas y el desierto por delante, el mar por detrás.
Tengo un vídeo saltando al menos 3 metros para arriba y 15 pa' lo largo, pero no se como poner vídeos en el blog...




Escalada de dunas

Por la tarde, como no habíamos tenido bastante de desierto, nos fuimos hasta Walvis Bay, un poco mas al sur y puerto de atraque de la famosa flota del capitán Pescanova. No hay que olvidarse que el 80% del pescado Namibio se come en tascas ibéricas…

Bueno, el caso es que allí cerca esta The Dune 7, o la Duna 7. Ni idea de a que viene el nombre. Hay otra duna famosa, al otro lado del desierto, que se llama Dune 45.

La duna en si, pues es bastante grande y decidimos escalarla, calculando que el tiempo que nos llevaría subirla y la posición del astro solar, nos daría tiempo a hacer un importante reportaje fotográfico sobre la puesta de sol.

Subir una duna es de lo frustrante que puede existir. Por cada paso que das retrocedes tres.
Después de una buena escalada y esperando la gran recompensa del primo Lorenzo, nos encontramos con otra duna enfrente que fastidiaba todo el panorama. Así que de fotos, poco. De agujetas, mucho.


De vuelta a Swakopmund (y sigo sin saber decirlo de corrido) si que tuvimos oportunidad de tomar algunas fotillos.

Esta de aquí es de la flota Rusa. Namibia era protectorado Sudafricano hasta 1990, hasta que las tropas Cubanas que ya estaban en Angola y con soporte Soviético, apoyaron la revolución y se consiguió la independencia. Nueve pesqueros rusos siguen faenando como favor por el apoyo durante la revolución.



Domingo 16 de Abril

No solo amanece nublado, si no que además llueve (insértese aquí famosa frase de ex Ministro de Defensa del gobierno de Aznar). Según los locales, hacia al menos 30 años que no llovía tanto. (insértese misma frase)

El plan del día es ir por la mañana a Walvis Bay a subirnos en un barquito y dar una vuelta por la bahía. Nada emocionante. Animalitos y un poco de historia. Lo mejor, las focas subiendo al barco.





Por la tarde, el plan era ir a la playa, pero visto el tiempo que hace, habia que buscar otras soluciones. Ahora me toca hacer propaganda de Nissan. Cogimos el Nissan Alemera y tiramos para el norte, con ánimo de llegar a Skeleton Coast. Como había llovido tanto, la carretera estaba tan embarrada que a los 40 kms tuvimos que dar la vuelta por que el coche iba más de lado que de frete. Pero aguanto el tipo.

Tiramos de socorrida guía Lonely Planet y vimos que no lejos había un sitio llamado Moon Landscape. Nos adentramos en el desierto, ya pasada las dunas, que están mas pegadas a la costa, y de pronto en frente de nosotros, allí estaba, ¡¡¡Venus!!! Las fotos no le hacen mucha justicia, pero realmente es unos de los sitios más raros que he visto en mi vida.



Para volver a Windhoek tenemos dos opciones, o bien volver por la carretera (autopista) que ya conocíamos o volver por la carretera que atraviesa el desierto que no conocemos y para la cual no llevamos equipamiento.

Como es lógico, escogemos la segunda opción. Y empezamos a rodar por una autopista de grava que parece va a ninguna parte y por la que solo transitamos nosotros, en un Nissan Almera, sin agua y sin teléfonos y con un mapa que ocupa media página en la Lonely Planet…

Hay un vídeo de este viaje en youtube, para quien sea incrédulo y no se lo quiera creer! Y obviamente, tras 4 horas llegamos sanos y salvos para coger el avión de vuelta a Jo’burg.

miércoles, 5 de abril de 2006

Cape Town




Miércoles 29 de Marzo – 13 horas

Aeropuerto Internacional de Johannesburgo (otra vez) pero esta vez no estoy solo, esta vez comparto sala de espera con papá Arnau. Estamos esperando el Boeing de Kulula.com que nos llevará a Cape Town o Ciudad del Cabo, como queráis. No sé como se dice en Afrikáans… kukula.com suena a barato y lo es, es la compañía “low cost” de British Airways.

A las seis de las tarde aterrizamos en El Cabo. Solazo y buena temperatura, tirando hacia lo alto. Recogemos el Corsa sin dirección asistida y sin aire acondicionado y sin radio y sin…. tantas cosas más… y nos vamos en busca del hotel. Llegamos al hotel, que esta colgado de un precipicio, de hecho hay que bajar a las habitaciones en vez de subir, como suele ser lo normal. El hotel no es nada del otro mundo, al final cambiamos de hotel a otro mejor a los dos días. Pero lo que si que tenía era una vista espectacular del mar y del atardecer. Véase foto como referencia. (ADP, como te decía…..)


Por la noche vamos a dar una vuelta por el puerto, más en concreto por lo que se conoce como el V&A Waterfront (El Waterfront de Victoria y Alfredo). Nos esperábamos, o yo por lo menos, un muelle colonial, con sus redes de pescar tiradas por ahí, el olor a pipa de capitán ballenero y el pescadito frito preparado ya en la mesa… Sin embargo, la realidad es bastante más distinta, la realidad es un Mall enorme, lleno de todas las tiendas que hay en todos lo Malls del mundo y nada de pescadito frito, nada de redes y en vez de capitanes balleneros, ballenas americanas, pero a estas no las quiere cazar nadie…

Esa misma noche, y como hemos venido, por pura coincidencia, en la misma semana que el festival internacional de Jazz, nos “tragamos” una buena traca de fuegos artificiales, deleite de las masas.

Jueves 30 de Marzo

Amanece con una solana de las que hacen historia. Dejamos la ciudad rumbo al interior a la tierra del vino, aquí la llaman “Wineland”, a catar los vinos locales. En plan la peli, la de Sideways, pero en vez de California, en África.

Conducimos por un rato y llegamos a Stellenbosch, que viene a ser la capital de la región. Un pueblo muy muy bonito, con sus casas coloniales blancas, sus paseos y su tranquilidad. Un paisaje que quita el hipo y unas ganas de venir a jubilarse aquí el año que viene…




Por esta zona hay unas 100 granjas de viñedos, en las que puedes parar y pretender hacerte el experto y salir de todas diciendo “pues como un Rioja no hay nada…” pero como no hay tiempo para hacer las 100 paramos en 2.

Roistenberg

Entrar en Roistenberg es entrar en la casa de la pradera o en la casa del abuelo de Heidy o en cualquier casa de serie americana en la que todo el mundo es feliz. El camino de acceso, el paisaje, la casa principal, la bodega. Todo esta sacado de una postal del paraíso. Todo es perfecto, todo esta cuidado, milimetrado, menos el vino, que no es un buen Rioja…




Delaire

Un poco mas adelante, y subiendo por una colinita, llegamos a la segunda parada programada. De esta granja, lo que mas impresiona es la vista y los viñedos, con un color rojo fuego y las viñas ya en el duelo preparadas para la recolecta. El vino, también, a mil años luz de un buen Rioja…




Para comer nos dirigimos a la siguiente parada, Franschhoek. Un pueblo más pequeño que Stellenbosh y a mayor altitud. Nos es tan impresionante como el primero, ya que básicamente la vida se centra en torno a la calle principal que viene a hacer las veces de carretera general.

Por la tarde volvemos a Ciudad del Cabo, pero por otra dirección. Cruzamos un puerto de montaña bastante impresionante, pero tampoco increíble. Nos cruzamos con una filmación de anuncio de Land Rover, por si luego veis el anuncio y os preguntáis “donde narices rodaran estos anuncios…” íbamos dirección a la costa de las ballenas (Whalecost) pero como no es época de ballenas y estaba un poco lejos, atajamos a Ciudad del Cabo por la costa Indica, con parada en la playa de Strand, primero en la tienda para comprar trajes de baño, y luego en la playa para darnos un bañito. La playa no era muy bonita, un poco Torrevieja o por lo menos donde nos bañamos, por que luego seguimos un poco más para delante, ya de camino a casa, y nos encontramos con dunas de arena y plan Tarifa. Una pena no haberlo sabido antes.

Hasta Ciudad del Cabo, la carretera va tan pegada a la costa, que a veces la carretera se mete dentro de la playa, o la playa dentro de la carretera, y un carril se queda casi bloqueado por la arena. Impresionante.

Llegamos al Cabo, y entramos por la zona bien. Chaletazos y todo lo demás. La niebla desde el Atlántico empezó a crecer y caía como ríos de lava por la ladera de la montaña. En unos minutos bajo la temperatura y no se veía a 100 metros.

Viernes 31 de Marzo

Salimos pronto del hotel rumbo al fin del mundo por la M6, una ruta de peaje por unos acantilados a borde del mar que quita el hipo, pero como la niebla estaba aun del día anterior no vimos mucho...


Simonshoeck

Tercer asentamiento colono en Sudáfrica y gran puerto pesquero y base naval. Esto es más parecido a lo que yo me estaba esperando. Las casas coloniales, las redes en el puerto y el olor a pipa. Ahí van unas fotos :



Boulders Beach

Un poco más hacia el sur, unos 2 kilómetros más al sur, para ser exactos, se encuentra Boulders Beach, que no es ni más ni menos que una playa conquistada por pingüinos. La arena es blanca como la nieve, de ahí puede venir el fenómeno migratorio, y el agua azul turquesa. Todo un lujo. Aquí vienen los pingüinos “bien”. Todo es idílico, el sitio, la temperatura y los pingüinos, que dan ganas de llevarte uno a casa… pero el olor es casi insoportable!





Cape Point - (el cabo geografico)

Aquí llegamos, al final del mundo, a medio camino entre Madrid y el Polo Sur, para que os situéis en el mapa. A la izquierda el Indico, a la derecha el Atlántico. Estremecedor pensar en donde estás en esos momentos…





Cape Hope

Un poco más abajo y en los dominios del mismo parque natural, esta Cape Goodhope (cabo de Buena Esperanza) muchas veces confundido con el lugar de encuentro de los dos océanos. Y para contar toda la verdad, los dos océanos, oceanográficamente hablando, se juntan en Cape Agullus, que está unos 300 kms más hacia el Este… pero bueno, para la historieta, me vale Cape Point…



El retorno por la M6, sin niebla

Volvimos por la misma carretera de peaje que habíamos cogido con niebla por la mañana, pero sin niebla. Y las vistas son de las que quitan el hipo!




Esta playa es Kometje, por la que se pueden dar largos paseos en caballo, al que le guste montar a caballo.


Playa desconocida

A la vuelta, como hacia tan bueno y el agua se veía tan azul y tan apetecible, estuvimos buscando alguna playa donde bañarnos. Las que venían en la guía o no nos gustaron o no las encontramos, pero yendo por la carretera, paramos el coche en la cuneta y ahí estaba: desierta, con su arena blanca, su agua turquesa, sus dunas y su nulo número de ocupantes. Así que ahí bajamos, ahí nos bañamos, ignorando los posibles escualos blancos y las gélidas temperaturas y allí echamos la tarde, como pioneros, por que ya sabéis que la gente va donde va Vicente, y al rato empezaron a parar coches y turistas y sufistas bajaron a quitarnos la sensación de Crusoés. Había una olita, pero no era de las que ponen los dientes largos, ni mucho menos.





Algunas fotillos del atardecer a las afueras de Ciudad del Cabo :


El puntito que se ve es el teleférico...


Sábado 1 de Abril

AM - Desayuno en el Waterfront

Sábado por la mañana. Compramos los billetes para el catamarán que va a Robben Island, el Alcatraz de Sudáfrica. El barco no sale hasta las 11 y son las 10. Así que un buen desayuno en el puerto es lo mejor para matar el tiempo. Y lo mejor para no aburrirse mientras uno desayuna es ver a las focas o lo que sea... nadando tranquilamente por las aguas portuarias…



AM - Robben Island

Robben Island está a media hora en barco del Waterfornt. Es una isla de unos 8 kms de diámetro con la famosa cárcel donde estuvo Nelson Mandela y demás revolucionarios de color. En sí, la visita no tiene nada en especial. En un autobús te dan una vuelta y te explican un par de cosas y un par de anécdotas y luego un ex presidiario te enseña la cárcel por dentro. Lo más interesante, me pareció a mí, es una pequeña cueva en una mina de Limostia donde los presidiarios hacían trabajos forzosos. En la cueva comían y evacuaban, pero además se enseñaban unos a otros y se conoce ahora como la “universidad de Robben Island”. También se dice que las bases para la actual constitución se discutieron allí. No sé si durante los momentos de alimentación o los de des-alimentación…



PM - Table Mountain

Por la tarde, nos dirigimos a Table Mountain, el símbolo de Ciudad del Cabo. Se sube en un teleférico que va rotando sobre si mismo mientas sube o baja. En varios lugares y bien a la vista se deja constancia de que la tecnología utilizada es Suiza…

Una vez arriba, la vista es increíble. Table Mountain sube hasta los 1,000 metros por encima del nivel del mar y esta a poco más de 400 metros de distancia del Atlántico. Es una meseta elevada (lógicamente) perfectamente llana. Es un mirador natural perfecto. Como si la tierra nos haya regalado este montículo para admirarla.






Domingo 2 de Abril

Por la matina paseo por la ciudad. Solo quedan algunos edificios "históricos". El resto no es nada bonito. Edificios tipo NYC de los 20's, edificios stalinistas, edificios tipo Benidorm...





Por la tarde toca playa. La misma que el primer día pero a la zona bonita de dunas. El Agua estaba buenísima!

Lunes al aeropuerto con cambio de avión y de compañía área incluida. Trabajo en Jo'burg y luego mudanza a casa compartida. Se acabo el hotel.

Seguiré contando más cosas. El sábado voy a una Braai en casa de mi compi de trabajo y si todo va bien en Semana Santa a Namibia, pero no soy muy optimista...